Una visita a mi abuelo

Primera temporada, Uncategorized October 19th, 2008

Una visita a mi abuelo

Antes de ingresar al hogar de reposo, mi mamá me advierte que el abuelo está bastante desmejorado, que anda flaquito y que la vez pasada que mi hermano menor vino a verlo se sorprendió tanto que se fue en llanto. Yo simplemente asiento, la ayudo a cargar una bolsa de ropa limpia que ha traido para dejar en la habitación de mi abuelo y mientras caminamos hacia la puerta del hogar, mamá y yo conversamos de cualquier cosa, haciendo la finta que estamos bien o que estaremos bien o que nada de esto nos va a afectar, mucho.

Por fuera parece un hospital. Tiene una puerta de vidrio con una maquinita para introducir una clave, que mamá ingresa de memoria. La puerta se abre y todo el ambiente está decorado con motivos de Halloween, lo que me hace sonreír un poco.

El lugar está lleno de viejitos. Hay un pasadizo largo donde todos, o la mayoría, están tranquilamente sentados con miradas perdidas, inpersonales, como si esperasen, resignados, que pase el día.

Rapidamente llegamos a un comedor y veo a mi abuelo, solo, en una larga mesa con su bandeja de comida a medio terminar. Mientras me acerco a él puedo darme cuenta que me echa un vistazo, pero voltea la mirada a la nada, como si fuese casi un requisito de este hogar que todos sus habitantes miren al horizonte, esperando algo que jamás llegará.

Hola, abuelo, ¿cómo estás?, le digo mientras lo abrazo, pero me mira como si fuese un extraño y voltea su mirada hacia mi madre y empieza a hablarle cosas que no entiendo -se queja de algo que no entiendo- y mamá solo le sigue la corriente y le dice que todo va a estar bien y yo empiezo a sentir ese odioso ardor en los ojos que es el detestable anuncio de la llegada de lágrimas que no podré disimular.

Él es LC ¿te acuerdas de LC? mamá le dice y el abuelo asiente, porque, de hecho, se acuerda de mí. ¿Cómo no te vas a acordar de mí? pienso. Está claramente más delgado, tiene un gorrito azul en la cabeza y reposa en una silla de ruedas.

Mi mamá le ha traído un jugo especial de frutas que dice le hará bien. Se lo sirve en un pequeño vasito que, con ayuda de mi madre, mi abuelo lleva a su boca. Yo le doy la mano y se la apreto fuerte y él también me la apreta fuerte, como si fuese la única manera de demostrarnos cariño. Mientras le doy la mano pienso qué mierda hace en ese hogar, solito. Qué hace si despierta a las 2 de la mañana y no puede dormir y se encuentra en este espacio frío, abandonado, que definitivamente no es su hogar. Me pongo a llorar delante de mi mamá y voy por un poco de papel al baño, pero cuando trato de ingresar me doy cuenta que hay una persona adentro, que está hace mucho rato y se niega a salir.

Mi mamá llama a la enfermera y le dice, con la voz entrecortada, que hay una persona dentro del baño hace más de 20 minutos. La enfermera camina rapidamente hacia el baño, abre la puerta y encuentra a un señor sentado encima del inodoro, mirando -requisito indispensable- a la nada. El señor se sorprende por la presencia de la enfermera, que lo recrimina -como si fuera un niño- y le reclama por su presencia exagerada en el baño.

Mi abuelo voltea a mirarme y rompe en llanto, desesperado. Siento, por su mirada, que me dice a mí también me tratan así cuando hago huevadas. Y otra vez me pongo a llorar pero no hago mucho ruido para no perturbar a mi abuelo -ni a mamá- y mi abuelo se desespera y se lamenta -también como un niño- y se encoge, se toca la cabeza: conchasumadre. Es que ustedes no entienden lo que es estar aca. Y se encoge más y yo lloro más y quiero abrazarlo y decirle que todo va a estar bien y lo abrazo y le digo abuelo, todo va a estar bien. Tranquilo, no te desesperes y siento que me abraza un poquito y mi mamá se desespera, también, y me anuncia que va a conversar con la enfermera sobre las medicinas de mi abuelo y me deja solo con él.

Sigo abrazando a mi abuelo y sólo atino a preguntarle cómo está. Es una pregunta obvia y él lo sabe. Jodido, pues. Cómo voy a estar, me responde. Pero habla bajito. Habla bajito y está flaquito, porque ultimamente no ha querido comer, dicen las enfermeras. Y trato de convencerme a mí mismo que no me ha olvidado, que no ha olvidado a su nieto que, cuando tenía 10 años, hizo las veces de su asistente. ¿Te acuerdas cuando te acompañaba a tu trabajo? ¿Cuando te tipeaba las cartas? ¿Cuando te contestaba las llamadas? y mi abuelo asiente a cada una de las preguntas, porque le encanta acordarse de esas cosas, cuando me ponía camisa y pantalón para acompañarlo a trabajar. Todavía tengo tu maquina de escribir, marca Underwood, en casa. ¿Te acuerdas de esa maquina? se me caen las lágrimas, y el abuelo claro, Underwood…Pero mira para otro lado, no a mí.

Luego de unos minutos, me mira por un ratito, se toma un tiempo preparándose para decirme algo y, por fin, habla: todo este tiempo…todo este tiempo le preguntaban a la abuela cómo estaba yo, y la abuela decía El flaco está bien. El flaco está bien, pero yo estaba hasta las huevas, por eso la cagué, cagué a la viejita…conchasumadre, se toca la cabeza y se lamenta como un niño.

Mi mamá regresa y lo encuentra al abuelo así, desesperado, lamentándose, y lo abraza: ya papito, tranquilízate, todo está bien, y dice papito como me dice papito a mí cuando a veces me pongo a llorar o como le decía papito a mi hermano menor, cuando tuvo un accidente del carajo y se cagaba de miedo, solo que ahora ese papito es realmente su papito, su padre, que está en una situación jodida, que la cagó feo con su esposa, que no puede regresar a casa porque a mi abuela se caga de miedo.

Luego de 10 minutos, mamá me anuncia que es hora de irnos, que tiene que ir a trabajar. Yo lo abrazo fuerte a mi abuelo deseando regresar mañana y que todavía se acuerde de mí y nos acordemos de las tonterías que hemos hecho juntos, de cuando se cagaba de risa con mi blog y me decía hablas demasiadas lisuras en tus entrevistas, de cuando nos volvimos adictos al correo electrónico y me consolaba this too shall pass (esto también va a pasar) cada vez que yo me deprimía, de cuando me prometía yo te voy a comprar un carro…cuando tengas 35 años, de cuando un día me entregó un folder amarillo y me invitó a leer las hojas que día a día imprimía en su computadora y que formaban su diario personal.

Camino casi de espaldas y veo a mi abuelo cada vez más chiquito, más lejano, mientras le hago chau con la mano derecha y él no responde. Salgo de esa casa de reposo limpiándome con un papel hecho bola las lágrimas que todavía dejo caer.

Esa noche, mi abuela -que me ha pedido que duerma en su casa porque le da miedo dormir sola- me encuentra llorando como un pequeño bebé en su cuarto. Me pregunta qué pasa y con mi voz entrecortada le digo me da pena el abuelo y ella se pone a llorar también.

24 Responses to “Una visita a mi abuelo”

  1. blue dreamer Says:

    Debe ser una situación jodida esa…

  2. isabel Says:

    muchos de los adultos mayores parecen mirar al horizonte,pero no es una mirada perdida puede ser de nostalgia,o solo de contemplacion.El llorar en situaciones como esta es inevitable para el quien la pasa eso lo sabe tu abuelo cuando te ve,el tiempo q queda trata de aprender mas de el.

  3. Caro Says:

    :s
    Me has hecho extrañar a mi abuelo… Da mucha pena que cuando son viejitos los mandan al asilo…y pensar que mis tíos consideran esa idea sobre mi otro abue… como dijeron antes, qué situación tan jodida.

    Fuerza no más.
    Un abrazo.

  4. Jorge C.U. Says:

    Pero que ñle hizo tu abuelo a tu abuelita??:S le saco chukake?

  5. Armando Says:

    Lo unico q c puede decir hermano es fuerza nomas!!! la situacion es jodida y este es uno d tus post q m han dejado huevon!!!

    AD- SLash esta viejo y panzon

  6. Malú Says:

    Debo confesar (en mi mente) que me gustan los elefantes, por tal motivo me animé a leer tu Blog. Y desde entonces he leído todos tus post. Hasta que empezó nuevamente el trabajo de dejé de leer. Y hoy después de varias semanas volví a los favoritos y te busqué y encontré varias historias, particularmente esta historia me ha cautivado y me has hecho recordar aquella historia que viví con mi abuelo que ahora vive en el cielo y lo extraño mucho.
    Saludos y buenas noches,
    Malú

  7. Luani Says:

    El título llamó mi atención y me animé a leerlo. Casi lloro. Hiciste que recordara a mi abuelita. Es jodido ver como las personas que queremos se deprimen -_-

  8. Daniel Says:

    Mierda huevón…
    Estoy llorando al escribir esto.

    He recordado a mi viejo en el hospital, en la casa, a agarrarle la mano, a que no me reconociera, a la mirada perdida que no podía sostener… el murio hace unos meses y en verdad no había podido llorar realmente, me he escondido en muchos lugares para no hacerlo.

    La vida es así y todo pasa, gracias por escribir.

  9. Rodrigo Says:

    Everybody hurts
    Sometimes, everybody cries
    And everybody hurts
    Sometimes

    So, hold on, hold on

  10. dora Says:

    Me has hecho llorar, no es broma, no exagero.
    Lo que mas me da pena en el mundo son los viejitos, como tu abuelito, como los mios… buaaa, te lo juro!!
    Recien descubro ESTE blog tuyo (me enteré escuchando la entrevista a PAtricia), saludos

  11. elias jurado Says:

    como a veces uno la caga, no? Siempre hay una manera de arrglar las cosas, dicen.. pero …a veces parece que no hay vuelta atras.

    Me han dicho que eso lo decide uno, que es como un elefante de circo chikito al que lo amarraron con una cadena del cuello a una estaca. Crecio. El elefante ahora mastodontico está tranquilo amarrado tan solo de una soga a la misma estaca.

    Acaso el elefante no puede romper la soga? .. ha perdido las esperanzas y el solo ha castrado su libertad. Nada le impide ser libre, pero “”es que no se puede”" (y es cierto, como contradecirlo si él mismo luchó durante mucho tiempo y no ha podido).

    En algun momento tomo valor para luchar nuevamente, pero la caida es mas dura cuanto mas valor tomo. Es que realmente no se puede?

  12. adolfo Says:

    ohh qu elindo L.C. PUCHA ME HAS HECHO REFLEXCIONAR PUES NO PASO MUCHO TIEMPO COM MIS PADRES Y POR LA RCTM Q AVECES ME DA BRONCA, BRONCA CONMIGO MISMO. PUES SERA MEJOR Q TOME MAS CONCIENCIA Y SEA MMAS FELIZ , PUES AUN NO LO SOY POR COMPLETO, QUE BIEN ESCRIBES!!!

  13. ARMANDO Says:

    Cuéntale cuentos alegres a tu abuelito, vìsítale una vez cada semana por lo menos.
    No puedes resolver su situación, pero puedes alegrar sus momentos y compensarle los días que él te dedicó a tí.

  14. Panconqueso Says:

    Te entiendo, el único abuelo que tuve nunca hablaba conmigo, solo iba a visitarlo dos veces al año, pero mi abuelita sí era importante, con ella pasé dieciseis años muy frustrantes y felices. Cuando ella murió me dí cuenta que realmente se acababa de terminar una etapa de mi vida…

  15. Zyxel Says:

    Son las 02:58 y no puedo dormir.. Esta historia mas q las otras se hace reflexionar y qrer retroceder el tiempo y no haber dicho o hecho cosas q hice o dije… Ahora ya no estan aqui.. No pienses tanto y aprovecha lo q tienes. Devuelve experiencias aunq parezcan ridiculas

  16. christian Says:

    puta… me jodiste el cerebro con este post brother…
    mi abuelo anda casi en las mismas… y pues es inevitable deprimirse viendo al “abuelo” en ese estado, después que quizás lo veíamos como un amigo o un modelo a seguir…

  17. Morgana Says:

    no comments

  18. Dagito Says:

    Esta es una de las historias mas conmovedoras que he leido… almenos tu lo conociste.. el mío murió cuando tenía 2 años.

  19. diego Says:

    buen me gusto muxo es la vdd en la historia de un buen abuelo cn toa su familia me gusta muxo 10 puntos

    y ah esa morgana no le hagan caso y de vee k es muy conmocvedora

  20. Gab Says:

    Xq tu abuelito esta ahi??
    Creo q debe pasar mas tiempo con ustedes. Las enfermeras son una mrda!! Tratan mal y putean a quien le da la gana.

  21. Gab Says:

    Pasa más tiempo con el y con todos los que quieras!!En algán momento no estarán a tu lado y sálo te lamentarás por todo lo que no hiciste por ellos.

  22. alex Says:

    asu LC … .. tambien siento lo mismo por ausencia de mi abuelo es que el fue y sera como mi padre siempre :’(

  23. Kanela Says:

    Snif, snif, he llorado komo un bebe. Solo puedo decir: pasa mas tiempo kon tu abuelo, para ke, komo dice Gab, el dia ke ya no este no tengas nada ke reprocharte y sepas ke aprovechaste el tiempo kompartiendo kon el todo lo ke pudiste :)

  24. valeria laredo hernadez Says:

    ola cmo esrtasa

Leave a Reply