Azarosos momentos de felicidad

Amigos, Primera temporada December 15th, 2007

Crayola

I

Charlotte es dueña de una pequeña sala de cine. En realidad, sus padres son los propietarios y le han encargado la administración a Charlotte, a pesar que ella no quiere -ni puede- llevar sola todo el peso de la empresa familiar. Eso a mi no me importa. A Charlotte tampoco. Mi único interés está específicamente centrado en pasar momentos lindos con ella, con quien puedo jugar y sentirme niño nuevamente.

Charlotte está tirada en el piso de esta acogedora sala, defendiéndose de un ser malvado que trata, a como de lugar, de jalarle el calzón escondido debajo de aquellos holgados jeans.

Por momentos, Charlotte y yo somos como esos personajes de lucha libre, que, en el piso, se abrazan, se estrujan, miden sus fuerzas en tensos momentos de angustia por declararse, cada uno, ganador de la batalla. Charlotte me jala el pelo. Yo grito. En medio de mi alarido, aprovecha para hacerme cosquillas en la barriga. Yo la suelto lleno de carcajadas. Se coloca encima mío, cual amante a punto de dominar el acto sexual, y, entre cosquillas y forcejeos, logra introducir su mano en mi pantalón y me jala el canzoncillo hasta que realmente duele. Charlotte, ya para, porque duele, le digo, entre risas y llantos infantiles.

II

Son las 2 de la mañana y sigo en la computadora. Me acompaña mi infaltable taza de te verde y un disco de The Mars Volta que mi buen amigo Juan Pablo me ha recomendado. Suena mi celular. Es un número que no conozco. Contesto. Es Sandrita, una chica con la que he estado saliendo por algunas semanas. Está demasiado alegre. Parece borracha. Le hago algunas bromas y le digo que me emociona y me alegra recibir una llamada suya. Le confieso que yo tenía muchas ganas de llamarla, pero no quería interrumpirla en el cumpleaños de su amiga. Quiero verte, me dice antes que yo le diga lo mismo, ¿puedo ir a tu casa? me pregunta y yo claro, ven, será lindo verte, le respondo haciendome el sereno.

Luego de media hora, Sandrita llega a mi departamento. Está claramente ebria y su voz transmite un inconfundible sabor a cerveza. La abrazo tiernamente y le doy un beso en la frente. Quiero meterme a la cama contigo y abrazarnos y estar calientitos bajo las colchas, le susurro, y ella cierra los ojos y asiente sonriendo.

Ya en la cama, me pide que le quite la ropa. Yo, emocionado, le pregunto si está segura, ya que, durante todos estos días que nos hemos estado viendo -que no han sido pocos ni muchos- ella se ha negado rotundamente a hacer el amor conmigo y, más bien, ha cuestionado mi continuo interés, sorprendida por la constante alegría que me invade a pesar de no habernos amado.

Le quito la ropa como un adolescente afiebrado y lanzo cada prenda fuera de la habitación. Apaga la luz, deja la lamparita prendida, me dice y, con premura, me desnudo. Me echo a su lado, empiezo a besarle los hombros y, cuando estoy a punto de saborear sus labios con sabor a cerveza, caigo en cuenta que Sandrita se ha quedado dormida.

Se me salen las lágrimas de la risa. Esto tiene que ser una mala broma, pienso. Trato de despertarla, pero Sandrita solo balbucea quiero dormir como voz de niña alcoholizada.

La abrazo y esa noche dormimos desnudos por primera vez. Es hermosa.

III

Alicia me acompaña a la presentación de un libro en Barranco. El lugar está lleno a medias, pero la organizadora ha prometido que me regalará dos libros -uno para mí, y otro para Alicia- si me doy una vuelta y cubro su evento para una página web que manejo.

Hemos pasado una tarde linda, dando vueltas por el centro de Lima en su carro nuevo, que disfruta manejando mal (aunque ella asegura que lo hace bien). Le gusta bromear mucho acerca del -casi- inutil alquiler de su recien estrenada casa en Barranco, que visita cada mañana solo despues de despedirse de mi departamento, donde aguantamos nuestros ronquidos todas las noches desde hace ya algunas semanas.

Le gusta decirme “tontito” y a mí me encanta decirle Ali, me encanta que me digas tontito, al oido. Lo que no le gusta -y nunca me deja, y reniega si lo hago en público- es que la bese a lenguasos. No lengua en público, tontito, protesta, y yo, aunque quiero hacerle caso, me niego como un gran irresponsable a cumplir sus ordenes.

La presentación del libro está realmente aburrida y solo quiero que se termine de una vez para sacar la cámara, comenzar a bromear un poco con la gente e irme con Alicia a mi bar favorito. Ella y yo no pasaremos fiestas de fin de año juntos, porque cada uno se embarcará en sus respectivos viajes familiares, pero ese es un tema que evitamos -o más bien, evito- tocar, de la misma forma que prefiero no acordarme que, tan solo en unas horas, nos despediremos y no podremos estar juntos por algunos días.

Alicia saca una crayola de su cartera y empieza a trazar algo sobre un papel en blanco. Te voy a escribir una carta, me dice, y, apenas veo se embarca en dicha misión, aprovecho para posar mi lengua sobre su oreja, y le robo un par de sonrisas avergonzadas.

Al ratito, dobla la hoja en cuatro y me la entrega. Te voy a extrañar mucho, es la enorme frase que invade toda la misiva.

Guardo la hoja de papel en mi bolsillo y le doy un gran beso bonito a Alicia. Estoy muy contento y es definitivamente el mejor regalo que me han hecho por Navidad.

12 Responses to “Azarosos momentos de felicidad”

  1. flo Says:

    un punk romantico, que lindo ;-)

  2. alicia Says:

    las chicalicias dejan papeles o papelitos. siempre. no es q hayan varias alicias, como decia alguien por ahi, sino que todas nosotras somos un reflejo de una alicia mayor y platonica (quien dijo eso? o algo similar? claro, el bro, borges refiriendose a los compadritos)….la carga de un nombre…

  3. warlus Says:

    extraña nostalgia!!! es tiempo de recordar viejas amistades.

  4. cafe Says:

    3 mujeres, 1 historia

  5. Ruido Pereira Says:

    emo.. jajaja jajajajajaja jajajajaja
    Un Saludo LC, unas chelas al regreso.

  6. paulina Says:

    salud, cuándo nos comemos un tacu tacu de nuevo. beso navidad

  7. Charlotte Says:

    Rip my stockings. Yes, please, rip them////Rip them. HEY! Rip my stocking!

    Saludos desde esta galaxia.
    Un besote

    Ch.

  8. ._. una fan Says:

    x3 hermosas historias … ._. el amor en su expresión más rara, pero hermosa

  9. Ali Says:

    gracias, tontito.

  10. KikeX Says:

    Jamás pensé leer una entrada así por acá.
    Me gustó conocer otras aspectos de LC, experimentar imaginariamente presentaciones de libros, visitar ese bar y la sensación de ver una carta escrita con crayola.

    Esto me ayudado a entender algunas cosas, ver un lado diferente sobre la necesidad que crea una persona sobre otra. Ahora no me parece todo tan inalcanzable.

  11. hector Says:

    crayolas de colores , no es lo que te ensenhan a escribir es lo que recuerdas lo que se vuelve a imprimir

  12. Sergio Says:

    the mars volta es todo

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